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Voi a tomar de todo,menos decisiones.

Solo tú haces que pueda tocar el cielo,

llámalo 'te quiero'... yo lo llamo ser sincero.

domingo, 12 de mayo de 2013

En la mesita de noche, recuerdos.

Era el segundo amanecer del mes de mayo de muchos, muchos años atrás. Ella era pequeña y tenía miles y millones de sueños, entre ellos, como le habían enseñado, el más importante: En un futuro, recordar el pasado y afirmar que fue lo más feliz que pudo. Su cabello castaño brillaba a la luz de un espléndido sol, igual que sus ojos caramelo. Destacaba ente la multitud por su enorme sonrisa, sus rizos y su precioso vestido rojo a juego con su gorro preferido. En la mano un regalo, un regalo elegido por ella, una niña de 6 años, para el, una de las personas que le habían dado la vida, y que ahora, el, la estaba perdiendo.
Pero ella seguía con su sonrisa, aún más enorme cuando lo vió salir del ascensor. En aquel momento no entendía nada, para ella era normal, estar en aquel sitio y verlo así, pero no lo era. El abrió su regalo, era un reloj, normal y corriente, un reloj negro, pero tenía algo especial; esa luz, sí, si apretabas un botón tenía una luz con un delfín, puede parecer una tontería, pero bueno son cosas de ellos dos. Pasó el tiempo y nunca preguntó que había pasado, que le pasó para haber estado en aquel lugar tanto tiempo, no se atrevía y nunca lo hizo. Pero no hace falta ser muy lista, perdió todo su pelo en poco tiempo. Y si hubiese pasado algo malo, solo le quedaría ese: 'Recuerda ser siempre feliz, y tú misma; esa niña de mirada alegre, sonrisa feliz y carácter fuerte.'